La Cova de Can Marçà se encuentra en el norte de Ibiza, en Port de Sant Miquel, y es una de las atracciones naturales más conocidas de la isla. La cueva se formó a lo largo de muchísimo tiempo mediante procesos de agua y roca, y al parecer también fue utilizada por contrabandistas; parte de esa historia sigue siendo hoy tema de la visita.
En el recorrido, los visitantes verán formaciones de estalactitas y estalagmitas, galerías subterráneas y un espectáculo de luz y agua que realza el ambiente de la cueva. La visita es más bien una excursión breve que una larga parada de senderismo, pero merece mucho la pena, especialmente para familias, días de lluvia y para quienes quieran descubrir la naturaleza de Ibiza más allá de las playas.