La iglesia fortificada Sant Jordi se encuentra en la localidad homónima, al sur de Ibiza-Stadt, y está considerada una de las iglesias más antiguas de la isla. Su aspecto es inusualmente robusto: en lugar de detalles delicados, predominan los muros gruesos y una arquitectura clara y defensiva. Esto refleja la función histórica de este tipo de iglesias en Ibiza, que no solo eran lugares religiosos, sino también refugios en tiempos de inseguridad.
Aquí los visitantes descubren sobre todo un pedazo de la historia de la isla y una imagen auténtica del pueblo, lejos de los grandes destinos turísticos. Quien se interese por la arquitectura, la historia de las religiones o la evolución de los pueblos ibicencos, encontrará en la iglesia una parada breve pero recomendable. El entorno inmediato de Sant Jordi permite combinar fácilmente la visita con un paseo por el pueblo o con una excursión en dirección a Ibiza-Stadt.